<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-26190482</id><updated>2011-04-22T03:22:03.818+02:00</updated><title type='text'>Fiel a mi mismo</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://vivirapasionadamente.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26190482/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vivirapasionadamente.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>disgresor</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03146458088517521605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>3</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26190482.post-114651028930795403</id><published>2006-05-01T21:03:00.000+02:00</published><updated>2006-05-01T21:28:35.233+02:00</updated><title type='text'>Desfloración tardía (III)</title><content type='html'>Volví a buscar su boca con mi lengua y allí encontré un recibimiento diferente al de la primera vez. Si al principio encontré timidez, sorpresa y un cierto rechazo, ahora la acogida había sido cálida y apasionada, como queriendo celebrar el final de una larga espera. También la temperatura de su boca había subido notablemente y un conocimiento, supongo que innato, dirigía su lengua con firmeza hacia todos los rincones de mi paladar, buscando el más mínimo rastro de saliva para atraerla hacia sí y succionarla ansiosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo y sin dejarle sacar la lengua de mi boca, empecé a deslizar otra vez mi mano hacia abajo.  en un recorrido zigzageante sobre la tela entre sus muslos hasta las rodillas para, tras un breve juego giratorio, recomenzar el camino inverso. Pero esta vez mucho más lento, por debajo de la falda, apretando con decisión la tersa carne del tercio superior de sus piernas que se separaban con ciertos escrúpulos todavía, para facilitarme la tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que era un momento decisivo y prudentemente me detuve a escasos milímetros del borde inferior de sus bragas. Empecé a trazar una nueva ruta, cruzando tagencialmente uno de sus muslos en dirección a la cadera sobre la que subí alcanzando el vientre que acaricié esta vez con la palma entera de la mano, a izquierda y derecha, subiendo y bajando y haciendo alguna que otra incursión aventurada al interior de su ombligo con el dedo índice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su respiración había vuelto a serenarse y su lengua seguía hurgando en mis encías, por lo que pensé que era el momento oportuno de tomar contacto con sus partes más íntimas. Empecé a bajar con mis dedos directamente desde el ombligo trazando una recta vertical sobre las bragas y al llegar a la altura de su coño noté que la tela estaba completamente empapada, dejando traslucir hasta mis dedos el relieve que formaba su suave vello púbico adherido a la piel por la tibia secreción vaginal. Inmediatamente volví a sentir una violenta erección y en ese momento me hubiese gustado que ella fuese una mujer más experimentada y que en lugar de mantener su mano asida con suavidad a mi antebrazo, hubiese sabido desabrochar los botones de mis pantalones para liberar la presión a la que se veía sometida mi polla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instintivamente aumenté la presión de mis dedos, marcando la línea que formaba la unión de sus labios mayores bajo la tela, con intención de separarlos y jugar con el clítoris, pero ella reaccionó fulminantemente, cerrando las piernas, irguiéndose en el sofá y empujando con decisión mi brazo fuera de su falda. Yo me quedé paralizado, realmente en ese momento había olvidado por completo la prudencia y me había abandonado al encanto de su coño, por lo que la inesperada reacción me dejó confuso. La miré y vi que el rubor había vuelto a su cara y sin pensarlo me dijo que iba demasiado rápido, que ella no podía seguir allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y efectivamente, por más que insistí en que podíamos seguir hablando un rato, o escuchando música si lo prefería, no conseguí que se quedase. Se recompuso la ropa, se dirigió al cuarto de baño y tras ordenar ligeramente su negro pelo, me dio un pequeño beso en la mejilla y unas gracias casi inaudibles y sin pensarlo abrió la puerta y se lanzó hacia la calle bajando a toda velocidad por las escaleras. Dejándome sólo, con el repiqueteo de sus zapatos en los oídos y su profundo y excitante olor en mis dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante casi una semana no me la puede quitar de la cabeza. Prácticamente parecía poseído y me preocupaba especialmente, porque tenía muy claro que no era un problema amoroso, ni siquiera una fijación sexual. Era como si, de alguna manera, hubiese cometido algún acto irresponsable que había dañado a una persona inocente. Aunque desde el punto de vista racional era absurdo, y me lo repetía continuamente, mi conciencia no me daba tregua. Y este sentimiento absurdo de culpa, me impedía volver a llamarla, temiendo sus reproches, o lo para mí hubiese sido lo peor. Que sus padres me comunicasen que no quería volver a hablar conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al sexto día no lo soporté más y decidí volver a llamarla, comencé a marcar el número un par de veces y otras tantas colgué el teléfono sin esperar el tono de llamada. A la tercera vez me armé de valor y efectué la operación completa. Lo descolgó su hermana que estaba de visita, y tras preguntarme cariñosamente por mi y mi novia, me pasó con R, supongo que sin adivinar nada de lo que había ocurrido entre nosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26190482-114651028930795403?l=vivirapasionadamente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vivirapasionadamente.blogspot.com/feeds/114651028930795403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26190482&amp;postID=114651028930795403&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26190482/posts/default/114651028930795403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26190482/posts/default/114651028930795403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vivirapasionadamente.blogspot.com/2006/05/desfloracin-tarda-iii.html' title='Desfloración tardía (III)'/><author><name>disgresor</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03146458088517521605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26190482.post-114581057776775986</id><published>2006-04-23T18:38:00.000+02:00</published><updated>2006-04-25T19:57:32.870+02:00</updated><title type='text'>Desfloración tardía (II)</title><content type='html'>Me quedé completamente desarmado al oir aquellas palabras, era lo último que hubiese imaginado. Había estado preparando mentalmente mi estrategia de seducción. Conociendo a R como la conocía sabía que tenía que empezar despacio, muy despacio y dejar que la conversación fuese fluyendo hacia terrenos más cálidos y accesibles sin crear situaciones incómodas. Sabía que cualquier palabra de más provocaría que se cerrase en banda e incluso que tomase la decisión de marcharse. Pero que ella fuese quien me propusiese aquello abiertamente y prácticamente sin preámbulos jamás había entrado entre mis cálculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me había preparado emocionalmente para soportar su rechazo con la típica explicación de que era una mujer más bien fria. Incluso había hecho elucubraciones mentales sobre que aquello sería producto de la educación sexual represiva que reciben la mayoría de las niñas. Me daba ánimos pensando que en realidad ella era un ser humano que sólo necesitaba que alguien con experiencia y que la desease, como era mi caso, la guiase por el camino adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero con su súbita confesión consiguió que me pusiese a su mismo nivel, con el corazón latiéndome acelerado. Pero no era el deseo sexual lo que lo provocaba, sino una sensación más parecida al miedo que a cualquier otra cosa y que posteriormente no he consiguido explicarme su origen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice un esfuerzo para que no se notase mi desazón y poder actuar con naturalidad porque me di cuenta que ella tras lanzar a bocarrajo su petición estaba empezando a arrepentise y a cerrarse rápidamente. Instintivamente agarré su mano y mirándola fijamente a los ojos le dije que le agradecía su sinceridad. Que como ella sabía me resultaba muy atractiva y que me hubiese gustado que aquella petición hubiese tenido su origen en su deseo de estar conmigo y no en prepararse para esta con otra persona. Y casi sin acabar la frase acerqué mis labios a los suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los noté muy calientes, supongo que fruto del rubor que se había apoderado de toda su rostro. No solo eran carnosos, como se apreciaba a simple vista, sino de una dureza exquisita que hizo que inmediatamente la sensación de pánico anterior volviese a dar paso a un intenso deseo. Saqué mi lengua e intenté introducírsela en la boca, pero noté que empezaba a ponerse tensa y opté por desplazar suavemente mis labios hacia su cara, estampando besos leves a intervalos cortos sobre sus mejillas. Me paseé así lentamente hacia arriba hasta llegar a sus párpados y cuando los besé, empecé a sentir que se relajaba. Su respiración se hizo más tranquila, y sus manos cedieron abriéndose a la presión de mis dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aproveché la ocasión, para volver a usar mi lengua son suavidad, trazando son su punta una sutil línea ascendente entres sus cejas y recorriendo el nacimiento de su pelo sobre la frente muy despacio. R había cerrado los ojos cuando le besé los pápados y no los había vuelto a abrir. Me pareció que en ese momento esbozaba una sonrisa y esto me dió ánimos para bajar lentamente hacia su oreja izquierda, la más próxima a mi, que se presentaba con un jugoso tomatillo rojo y caliente, semioculto bajo su pelo negro. Le di un pequeño mordizco en el lóbulo, del que empecé a tirar con mis dientes muy despacio hacia abajo al tiempo que disminuía la presión dejándolo escapar de mi boca. Estó provocó que inclinase suavemente su cabeza hacia mí, mientras el leve bello de melocotón que cubría su piel empezaba a erizarse. Ahora era ella quien empezó a acariciar suavemente mis dedos con su mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me parece increible que este leve gesto lo provocase, pero esta confirmación de hallarme en el buen camino desencadenó en mi una explosión tremenda de deseo que me hizo perder el control, soltar sus manos y explorar con mis dedos entre sus muslos bajo la falda. Ella pegó un respingo, abrió los ojos y me dijo, "creo que mejor lo dejamos, esto es demasiado rápido para mí".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi deseo era tan intenso en ese momento que tuve que hacer otro inmenso ejercico de autocontrol y responder simulando tranquilidad que, de acuerdo, que no teníamos que ir más lejos ese día si no quería, pero que por favor, me dejase continuar besándola un rato más. R me miró, esta vez sonriendo abiertamente, y me dijo "sí, la verdad es que me está gustando mucho" y volvió a cerrar los ojos. Yo interpreté su gesto como un ofrecimiento de su blanco cuello, al que dediqué una nueva tanda de besos livianos primero, para continuar trazando un interminable laberinto con mi lengua, después y culminar tomando pequeños bocados de epidermis entre mis dientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella empezó a relajarse de tal modo que noté como separaba sus rodillas, abriendo sus piernas bajo la falda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26190482-114581057776775986?l=vivirapasionadamente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vivirapasionadamente.blogspot.com/feeds/114581057776775986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26190482&amp;postID=114581057776775986&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26190482/posts/default/114581057776775986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26190482/posts/default/114581057776775986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vivirapasionadamente.blogspot.com/2006/04/desfloracin-tarda-ii.html' title='Desfloración tardía (II)'/><author><name>disgresor</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03146458088517521605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26190482.post-114514700136293285</id><published>2006-04-16T02:19:00.000+02:00</published><updated>2006-04-25T19:58:19.566+02:00</updated><title type='text'>Desfloración tardía (I)</title><content type='html'>R es una amiga de la adolescencia. En realidad habíamos sido miembros de una club juvenil y fue allí donde nos conocimos. A mi siempre me había parecido guapa, no una belleza convencional, pero si con una cara de rasgos bonitos. Tenía además algo de salvaje o indomable que me resultaba francamente atractivo. Con el tiempo nos alejamos bastante, no teníamos el mismo grupo de amigos, aunque coincidiamos de vez en cuando por vivir en el mismo barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sabía algo de ella... lo que había estudiado, que había vivido una temporada en el extranjero para perfeccionar el idioma... y cuando la encontraba, nuestras conversaciones siempre eran cortas y anodinas. Yo siempre intercalaba, alguna alusión leve a lo atractiva que me parecía, pero R siempre reaccionaba con frialdad. De hecho era muy poco coqueta, nunca se maquillaba, jamás llevaba faldas o vestidos y siempre su ropa era muy informal o deportiva. La única concesión que hacía era dejarse crecer una larga melena negra, de pelos lisos y brillantes que le favorecía porque tenía una piel blanca, un rostro redondeado y unos labios rojos y carnosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su hermana, que si mantenia una relación de amistad más estrecha conmigo, tuvo que marcharse a vivir a otra localidad por motivos de trabajo. Un día fui a visitarla en compañía de otro amigo y para mi grata sorpresa coincidimos con R. Hacía años que no la veia y noté en el acto que ella había cambiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La encontré de espaldas en la cocina de su hermana. Su cuerpo no era ya el de la adolescente o jovencita que yo recordaba, todas las formas juveniles habían desaparecido para dar lugar a un cuerpo rotundo de mujer. Su culo se veia claramente perfilado, ceñido por unos vaqueros elásticos. Al volverse noté que sus pechos también aparecían bien marcados tras un fino jersey de lana. Sin embargo, su cara y su pelo habían cambiado relativamente poco. Inmediatamente tuve una erección y no guardo un buen recuerdo de aquella tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve muy torpe. Me sentía tremendamente atraido por R, pero era incapaz de fijar la mirada en ella mientras me estaba mirando. Yo si parecía que me había quedado en la adolescencia. Fue ella en cambio quien estuvo amable y desinhibida en esta ocasión. Se interesó por mi pareja, con la que yo convivía entonces y me habló de su vida, de que había vuelto definitivamente y de que seguía viviendo con sus padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que durante toda la semana siguiente no me la pude quitar de la cabeza. Al final me armé de valor y llamé a casa de sus padres, me dijeron que no estaba pero que le darían mi recado. Al cabo de unas horas recibí su llamada, como no viviamos demasiado lejos, la invité a tomar un café en mi piso (yo lo seguía conservando a pesar de pasar la mayor parte del tiempo en el de mi novia). Cuando llegó, me llevé una segunda sorpresa. Traía una falda, que dejaba ver sus piernas por debajo de las rodillas, los labios pintados y el pelo arreglado en una peluquería. Cuando se sentó en el sofá y la falda dejó ver sus rodillas, tuve otra vez una erección, como si fuese un adolescente que está con la primera mujer en su vida. Aquello era ridículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el café ella rechazó tomar una copa. Nunca había bebido más allá de alguna cerveza. Me dijo que le había alegrado mi llamada porque tenía interés en hablar conmigo. Yo apenas conseguía centrarme en la conversación. Ella prosiguió de un modo un poco brusco, me parecía que quería decir algo que le costaba trabajo y se esforzaba en que su carácter salvaje, disimulado ahora por su nuevo aspecto, no volviese a salir a flote. Finalmente lo dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me expuso simple y llanamente que en el extranjero se había enamorado, que creía ser correspondida en sus sentimientos pero que había evitado a toda costa el contacto físico porque ella no había tenido anteriormente ninguna experiencia debido a que le daban miedo los hombres. Me dijo también que yo era el único hombre con el que tenía una cierta confianza y que no le parecía un obseso sexual. Que me conocía casi desde niños y que por favor,la ayudase a superar con delicadeza y suavidad ese miedo. Que el amor que sentía la había hecho afrontar la vergüenza de dirigirse a mi para pedir ayuda en esos términos. Que ella no podía volver a ver a su amado sin haber superado esa situación, que consideraba totalmente impropia de su edad. Sus palabras se atropellaban, y cuando llegó al final, su rostro había adquirido un rubor considerable y su pecho se agitaba con la respiración acelerada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26190482-114514700136293285?l=vivirapasionadamente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vivirapasionadamente.blogspot.com/feeds/114514700136293285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26190482&amp;postID=114514700136293285&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26190482/posts/default/114514700136293285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26190482/posts/default/114514700136293285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vivirapasionadamente.blogspot.com/2006/04/desfloracin-tarda-i.html' title='Desfloración tardía (I)'/><author><name>disgresor</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03146458088517521605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry></feed>
